¿Qué
era todo ese juego? ¿Acaso no se daba cuenta que me hería?
Y
yo lo estaba permitiendo, permitía que jugara conmigo según su antojo.
«Si tan solo dejara de pensar en los daños, y me dedicara a disfrutar de las consecuencias…»
No
puedo evitar que mil imágenes se pasen por mi cabeza, mil recuerdos. Sus
palabras, sus manos, sus gestos, sus promesas fallidas, su felicidad causada
por otros, su cabello, sus ojos, sus labios… sus malditos labios.
Toda
ella era perfecta. Malditamente perfecta. Engañosa.
No sé cómo fue que todo esto paso,
como fue que volví a sentir sus besos, sus abrazos, su aliento sobre mi rostro…
aún no concibo comprender como fue que sucedió. Sólo recuerdo el instante en
que sus labios tocaron los míos de nuevo, una carga eléctrica se desprendió
desde mi nuca, erizándome todos los bellos del cuerpo, despertando las
mariposas que yo ya creía muertas. Las revivió.
Fue
mucho más intenso que la última vez, su cuerpo debajo del mío, sentir de nuevo
sus labios, su piel, oler su cabello, y degustar su sabor.
Nuestro
cuerpos es rose, y solo eso, que nos daba placer…. Escucharla casi gemir debajo
de mí, el calor en mi cuerpo….
¿Qué
significa todo esto? Alguien que me de las respuestas… por favor…