martes, 5 de marzo de 2013

050313

Pocas cosas logran ponerme mal como estas, y podrán decir que es estúpido, que es insensato, ilógico inmaduro y todo lo que quieran.. pero eso no va a cambiar absolutamente nada.
¿Cómo es posible que logra afectarme tanto? es un simple juego, un entretenimiento por el cual yo he optado, pero que de un par de meses hacia acá no ha hecho más que hacerme daño.. quizá al final deba dejarlo.

Si, señoras y señores no-lectores. Pasé de la señorita que siempre me hacía sentir mal para volverme aún más patética de lo acotumbrado, porque no me bastó con arrastrarme por el suelo por una persona que no me merecía, sino que ahora arrastró también lo mejor de mi.

Quizá la razón por al cual soy tan apegada a mi personaje es porque tiene lo mejor de mi. Lo escribo lo más perfecto que puedo, lo más perfecto que mi imperfección me lo permite, doy lo mejor de mi al hacerlo, comparte mis cualidades y mis debilidades, mis fortalezas. Es otra cara de un "yo", una personalidad que nunca pudo ser. Es lo que yo sería si pudiera vivir en un mundo ideal es... mi prototipo. Y me aferro a él con garras, no lo abandonaré, no lo dejaré, no mientras pueda mantenerlo vivo. Es una parte de mi.

Iré directo al grano de toda esta palabrería, el por qué me siento de nuevo como la basura que sé que soy y por qué ahora mismo tengo ganas de llorar por algo sumamente estúpido.

Hoy, cinco de marzo del 2013 mi rol Aoiki cumple un año desde que formalizaron su relación, a pesar de que al comienzo hubieron... muchos problemas, muchas dudas e inconvenientes, tras confiar ciegamente y hacer oídos sordos todo surgió... Amo ese rol con mi vida.

¿Y ahora? ¿En qué va todo?